martes, 10 de mayo de 2011

VUELVEN LOS '80!


En el marco del seminario “Poesía y posdictadura”, el Departamento de Humanidades, la Secretaría de Cultura y Extensión de la UNS y Estación Rosario, plataforma de acción cultural invitan a la charla de Carlos Battilana

Desplazamiento y enunciación: las revistas de poesía en los 80

el viernes 13 de mayo, a las 19hs en la Casa de la Cultura UNS, Av. Alem 925

Durante la década del ochenta en la Argentina las revistas fueron un soporte determinante para la difusión de poesía que bajo nombres como Xul, Danza del Raton, Diario de Poesía, Ultimo Reino transitaron el final de la dictadura y los primeros años de la recuperación democrática.

Carlos Battilana es doctor en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Es docente de Literatura Latinoamericana y de Semiología en dicha institución. Integra el consejo de Redacción de la revista Abyssinia. Ha publicado en diversas revistas especializadas de teoría y crítica literaria, así como en volúmenes colectivos dedicados a la poesía latinoamericana. Publicó varios libros de poesía entre los que se destacan Unos días (1992) y El fin del verano (Siesta, 1999), La demora (Siesta, 2003) y El lado ciego (Siesta, 2005) y Materia (Vox, 2010). Poemas suyos aparecieron en revistas del país y del exterior.

sábado, 7 de mayo de 2011

LA PEPA DORADA DEL DOMINGO


El miércoles pasado falleció en Jujuy Néstor Leandro Álvarez, más conocido como Néstor Groppa (1928-2011), nombre artístico que al parecer definió en Tilcara con Pompeyo Audivert cuando estaba por sacar su primer libro. 
No conocí a Groppa personalmente, pero desde enero de 2003, cuando escribí un comentario para acompañar algunos poemas de LOS TIPROFI (libro que permanece inédito) nos empezamos a escribir. En realidad empezó él para agradecer el texto y mandarme un paquete con tres o cuatro libros suyos que fue una alegría enorme recibir. Desde 2003, recibí cada tanto  un paquete con libros que llegaban de Jujuy (cuando no eran suyos eran de escritores jujeños que me sugería leer).  
Su escritura estaba siempre de buen humor ("Demos gracias a Macri, a sus millones y a su correo gracias al cual los libros de poesía circulan por el país. Macri los poetas te recordamos y alabamos, aún cuando nuestra existencia no te interese en lo más mínimo, amén" decía un papelito manuscrito que venía en una de las encomiendas). 
Como era un viejo moderno nos hicimos amigos en facebook y cada tanto cruzábamos mensajes. Siempre estaba por hacer algo, como hizo toda su vida: sacar revistas, fundar editoriales, organizar lecturas, muestras... Tengo en la biblioteca los dos tomos de Tarja (que Groppa cofundó y codirigió) que en una hermosa edición facsimilar editó la Universidad de Jujuy en 1989. Tarja es un ejemplo de mirada local y global, arte y preocupación social, pero básicamente Tarja deja la sensación de que aún cuando traduzca a Eluard, no podría haberse hecho en otro lugar más que en Jujuy. Y eso es algo de lo que aprender (que por lo menos a mí, poeta bahiense, me interesa aprender).
Groppa era un poeta cronista. Escribía en el diario local poemas semanales. Todas las semanas un poema. Mezclaba momentos de alta temperatura lírica con fragmentos de clasificados. Podía hacer un poema sobre una farmacia como sobre las empanadas. Pero no a lo Neruda, no. Groppa no hacía una épica de lo cotidiano. Iba, miraba, tomaba notas en una libretita, se preguntaba por trabajos insignificantes, por todo lo que hacía que la ciudad de Jujuy se moviera: colectiveros, barrenderos, comerciantes, cocineros, maestros (como fue él); iba contra el torpe silencio que borra existencias y trabajo.

Yo lo releo y me pregunto: ¿cómo hacía para escribir esto? y veo qué aprendo. Les dejo dos poemas, del Tomo VI de Anuarios del tiempo (recopilación de sus textos publicados en el diario Pregón, desde 1960 a 1996):

Los breves domingos con empanadas


Hay enflorados, alegres domingos
con empanadas “de confianza”.
Excepcionales
domingos que continúan
lentos y mansos
vinos del sábado.
Serenos, inusuales amaneceres
de domingos
con mágicos
campanarios
voladores
y devotas abuelas envueltas
en aroma a jazmín del pasado.
Hay noches de baile
que languidecen,
que van mermando
su raudal y río
de luz.

Dadnos las empanadas
de cada domingo
y dejadnos caer en la tentación;
en su clarinada de cebollín
de verdeo con ají,
su sancocho y jugo
su recado en crocante y dorado
repulgo,
su friso de cimba
y voluta
entre los ojos antiguos y gozosos
del aceite.

Dadnos las empanadas
de la mediamañana
y no nos libres de ellas
en esos caserones
con emparrados claros
de frescos contraluces
nimbando hojas
y lajas
y pollos picoteando.

Dadnos el carozo
de la mañana
del domingo;
la pepa dorada
del domingo
el apetitoso olor a freiduría
convocante y evocante
y la celebración del vermú
por cada villa.
Y déjanos caer en la tentación.
Dadnos la amistad,
la reunión, la charla,
el reencuentro con la paz
bajo un toldo
de chicharras
en verano.
La alegría
de haber cerrado la semana,
la sensación
de haber sacado la tarea,
la confianza y la pureza
para recomenzar
otra quincena.

La ciudad se prepara
- la vemos desde lejos –
alentando humos,
disponiendo visitas,
labrando el mediodía
con vasos y aromas bordados
especialmente;
y hay ya viejos sitios,
sitios habituales,
donde florece la costumbre
la sobreentendida presencia
- aún la de los ausentes –
de reunirse en el vermú para florearse
en borratinas (antes), prode
y tómbola.

Y para el domingo consagrado
de los pueblos menores,
las mañanas de visitas
entre compadres
y boliches y carreras
de bicicletas.
Está la empanada
en su canasta olorosa, cubierta
con mantel blanco y planchado
a orillas de la cancha de fútbol
de la ruta,
la empanada callejera
(por oposición a la bolichera)
ofrecida en el correr
del día, a pleno aire
y con la garantía por un año
del delantal blanco y el blanco
gorro
de la empanadera.

Dadnos las empanadas de cada domingo
y dejadnos caer en su tentación
y líbranos de todo mal
vesicular.
Como una costumbre
nacional y sana
de colocar al pie
del mediodía
la ofrenda de la servilleta
de papel de seda,
el vaso
y la simple iluminación
fraterna de la charla,
fraternal y vecinal del descanso
que prescribieron
los sabios y pobres doctores
de la Biblia.
Dadnos la humilde empanada
y muy ocasionalmente
también sean
y bienvenidos
los pomposos y rumbosos
“HOY – pollo a la casuela,
picante de gallina. Fricasé
y milanesa a la caserola (sic) – HOY”.

g.

domingo 18 de febrero de 1979



Vecinos

La gente se muda.
Muda de casa
o de oficio.
Donde hubo casa de comida,
hoy es tienda;
donde estuvo el hindú
con su verdulería
y el caballo pensativo y el carrito,
hay una disquería;
donde nadie estuvo
sigue no habiendo nadie.
Todos conocimos al diariero
convertido en un inspector de ómnibus;
el cafetero de la Gobernación
vuelto pintor de liso
y al fotógrafo de la plaza
que antes fue taximetrero.

Todos conocimos
a la niña que jugaba
en la vereda de su casa,
ahora empleada
en un comercio del centro;
y a María, mucama del médico,
que ya es encargada
en Salud Pública;
y a otra María
que atiende la caja de la pinturería.

Así cambian
y transmutan, transitan,
los vecinos.
Cambian de razón social,
de barrio
de costumbres;
prenden un renuevo de chispas floridas
en sus vidas sedentarias.
En estos días
de fábricas y empresas nuevas
muchos cambiaron
de querencia y de labor.

En la ciudad,
otros tomaron
nuevas flores, marcas y orlas
de los nuevos oficios:
pasaron a pulsar
nueva realidad,
y nadie preguntó
por aquellas barrenderas municipales
que conversaban al alba
en la calle, junto a las veredas
y la tormenta.
Nadie preguntó
por aquellos encofradores golondrinas
atando los árboles de hierro
del puente Asunción;
nadie preguntó jamás
qué fue de los peones
que armaron la pista
del Tiany o del Satany, en el ’56.
Nadie jamás volvió a hacer recuerdo
de nadie.
Un torpe silencio. Un implacable
Suceder
de semanas
siguió a este asombrado
paseo de la luz
bajo una inexplicable, intolerable
fatalidad de gente
que el mundo desgrana.

Y ya nadie preguntó
por nadie,
porque muchos
cambiaron oficios de cantar y silbar
por el viejo oficio
de los muertos.
Habían desertado
alegres, inocentes,
como antes,
del frente de batalla
de la vida.
Y no los buscaba nadie
-solamente el recuerdo-
ya que son los que toman por el tiempo
y se internan bien lejos,
de espaldas
al presente.

g.

jueves 23 de noviembre de 1978

jueves, 5 de mayo de 2011

ESTACIÓN ROCKSARIO

Se viene el festival más polenta de las vías para acá! bases para participar en el blog de Estación Rosario.

martes, 26 de abril de 2011

YO NO FUI


El Departamento de Humanidades de la UNS, Lilith Libros y Estación Rosario invitan el viernes 29 de abril a la presentación del proyecto YO NO FUI en Casa de la Cultura UNS, Av. Alem 925, a las 19hs, y el sábado 30 de abril a una nueva edición de Poetas de Estación: rayos y poemas, con María Medrano, Marina Yuszczuk y Roberta Iannamico, de quien presentaremos el libro "Mucho poemas", editado por Voy a salir y si me hiere un rayo (editorial a la que durante muchos años llamé Voy a salir y si me parte un rayo hasta que un día me hicieron caer en la cuenta de que no era ese exactamente el nombre, haciendome sentir un animal)

martes, 19 de abril de 2011

COSTUMBRES ARGENTINAS


Costumbres Argentinas, ciudad, escena y archivo es un proyecto de formación y producción en y de artes escénicas de carácter documental que desde febrero de este año lleva adelante Estación Rosario, plataforma de acción cultural. En febrero recibimos la visita del director de teatro inglés Anthony Hampton, con quien caminamos por Villa Mitre, por el entubado del arroyo Napostá, por las obras del boulevard Parchappe, por el Puente Negro y la Estación Sud reconociendo el lugar, registrando movimientos, espacios, personas, trabajando a partir de lo que se ve y lo que no se ve, desarrollando bocetos de puestas en un sitio específico. En septiembre esperamos a la directora argentina residente en España, Cecilia Pérez Pradal  para explorar formatos escénicos de autorretratos. 


El pasado sábado 16 de abril dimos inicio a una serie de cuatro encuentros con Natalia Martirena, Nicolás Testoni y Marcelo Díaz para experimentar y preguntarnos acerca de algunos elementos básicos del teatro documental, como por qué un objeto cualquiera (una foto, un dibujo, un tractor de juguete) se vuelve documento, o qué implica decir “yo nací durante la guerra de Malvinas” en un relato personal, y fundamentalmente cómo un cuerpo en escena es historia viva, a la vez productor de presente y punto de partida para la construcción de un territorio. Inquietudes que por supuesto no solo se aplican al teatro documental, sino que también nos permiten pensar, habitar y transformar nuestra ciudad.
Más información en www.estacionrosario.wordpress.com y más fotos en nuestra página de Facebook

viernes, 8 de abril de 2011

GALERÍA DE ESTACIÓN


Pasaron dos encuentros de Poetas de Estación en lo que va del 2011: Verano Litoraleño y Otoño Musical. Dos encuentros con mucho público y lecturas de lujo. Esperamos mantener este nivel superlativo con el que arrancamos. Pronto, novedades de cómo y con quiénes seguimos.











En el blog de Estación Rosario, fotos del taller de Rosario Bléfari.

sábado, 2 de abril de 2011

POETAS DE ESTACIÓN: OTOÑO MUSICAL II


Este sábado, edición otoñal de Poetas de Estación en Estación Rosario! Leen Rosario Bléfari, Leila Vecslir y Milton López (arriba, en la foto, y abajo, en un poema)

En la planta baja, ingresando a la morgue
 
Veo la luna por el esqueleto
del edificio que fue tomando cuerpo:
en un mes los albañiles revocaron
y los vecinos decoraron sus balcones.
 
En el frente de la casa funeraria
hoy escribieron el nombre
de mi tío Francisco.
Las paredes de un departamento
están pintadas de rojo. Mejor dicho:
la luz en su ventana es roja.
Otro departamento es verde, otro salmón,
otro tiene las luces apagadas
y no se le distingue el color.
 
La luna está como uno
de los botones que lleva
en su chaleco: plateados
y fríos reflejan convexos
los cuerpos que rodean el cajón.
 
Maquillaron su cara,
de todas formas se ve amarillenta.
Estando muerto la barba creció
unos dos milímetros.
Pusieron algodones en sus fosas nasales
para frenar los líquidos.
 
Mis primos van a quedarse
a dormir esta noche.
Ya hicimos las camas
en la otra habitación. Los escucharemos
abrir las ventanas para ver
la luna mientras comparten
anécdotas del padre.
 
Con fuerza mi tía mastica
un caramelo de anís,
su hermana la abraza.
Todos quieren abrazar
a mi tía y a sus hijos.
Ella dice: vayan a tomar café
que a la tarde estuve
moliendo los granos.

Milton López, nació el 6 de agosto de 1987 en Bahía Blanca, fue parte del proyecto de revista mutante Rigoleto (revista de barbaridades). Actualmente cursa la carrera de Letras, juega al fútbol con los amigos y vende libros de editoriales independientes en una mesita móvil.