martes, 6 de enero de 2009

PALESTINA

Un par de poemas del poeta palestino Ibrahim Nasrallah. No hay mucho para decir cuando ves los bombardeos a poblaciones civiles, a escuelas y hospitales, los gobiernos y los medios se hacen olímpicamente los boludos, y un montón de hijos de puta hacen cola para explicar, con cara de nada, por qué es necesario hacer lo que se hace.



UN FIN

Unos asientos de piedra
en la arena.
Aquí... desde hace siglos
ha pasado por encima de ellos la oscuridad,
y han pasado épocas.
¡A cuántos reyes y emperadores vieron entronar
como si el tiempo no fuera a cambiar!
Eran unos asientos orgullosos de la seda
y de las nubes de perfume,
ahora sueñan con cualquier gente,
gritan...
lloran.

7 comentarios:

Eugenia dijo...

qué indignación por esta masacre! qué bien que haya gente que pueda ponerlo palabras.

Marcelo Díaz dijo...

Las palabras no van a parar los asesinatos, pero hacen fuerza. Si Israel está pensando en negociar es en parte por la presión internacional.

Natalia Molina dijo...

Estoy de acuerdo con vos, Marcelo. Las palabras no van a parar el espanto, pero hacen fuerza. Y siempre en el tapete la utilidad de la poesía para traer agua, decir lo indecible, o lo obvio. Y vuelvo a recordar con esto "Confianzas" de Juan Gelman:

se sienta a la mesa y escribe
«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

«con este poema no tomarás el poder» dice
«con estos versos no harás la Revolución» dice
«ni con miles de versos harás la Revolución» dice
se sienta a la mesa y escribe

Ojalá existiera la justicia poética. Ojalá estos versos y todos los versos lograran subvertir el horror. Mientras tanto, miles de seres horribles amparados en una verba basada en intereses de poder (sea cual sea) siguen sembrando muertes.

Saludos.

A-nònima dijo...

que indignaciòn si y que tristeza tambièn porque la poesìa dice tan bien aquello que nunca podrè entender de otra manera.la matanza entre hombres.la brutalidad y crueldad que unos ejercen sobre otros...y gracia tambièn, a la poesìa por hacernos compañia en momentos asì.porque encotrarnos en el sentir de otros es estar juntos.
al menos a mì me ha hecho sentir acompañada.
un abrazo
Fer.

Anónimo dijo...

Días

El primer día
sostuve mi mano mientras dibujaba un ataúd
Entonces me enviaron una corona.
Al segundo día
Sostuve mi mano al dibujar una flor
Entonces me enviaron un ataúd.
Al tercer día grité a plena voz
Quiero vivir
Entonces me enviaron un asesino.

Ibrahim Nasrallah.

Saludos, Diego.

Marcelo Díaz dijo...

A mi casilla de mail llegó este Mensaje de Laura Forchetti:

Marcelo
te escribo por acá
porque ni sé cómo
dejar comentarios en un blog
poco blog hago

sí hago radio
con unas amigas
en dorrego
y el 30 de diciembre
atragantadas con tanta muerte
decidimos
como vos
sólo leer poesía palestina
no sabíamos otra manera
de hablar del espanto

eso y un pequeño ¿poema?
-que agrego abajo-
bueno
fue mi tarjeta postal de fin de año
así andamos

me gusta tu blog
gracias
laura

este fin de año la muerte es en palestina

no espero
que el tiempo
empiece otra vez
mientras duermo

ni que el mundo
ordene
los pequeños trazos
que mi alma
habita

¿por qué
dios
habría
de ocuparse
de mí?

laura forchetti

Lisandro dijo...

me.... me.... medjo pensando... me gusto mucho, hace reflexionar... muy lindo....