martes, 16 de diciembre de 2008

COLLAGE (SEGUNDA PARTE)

En el lejano agosto subí un fragmento de la entrada collage de ese diccionario caprichoso y fascinante que es Mestizajes, de Francois Laplantine y Alexis Nous. Completo con otro fragmento de la misma entrada, con referencias al pop:


La palabra clave para comprender el pop art, sin duda, es la de trans­formación. Que el objeto provenga de lo cotidiano o del arte popular, de la herencia cultural o mediática, su descontextualización torna flotante su significación. A propósito del trabajo de Lichtenstein, el crítico L. Alloway evoca la presencia de una doble imagen: la de lo real mezclada con la de la representación artística. En relación con los cuadros de la bandera estadounidense de Johns, A. Solomon considera que el espectador oscila entre el objeto-bandera y el objeto-pintura. La ambigüedad mantenida impide que la mirada decida si se trata de una condena o una celebrac ión. Umberto Eco identifica el pop art con una operación de transposición pero considera que, a diferencia de los objetos dadaístas y surrealistas, que estaban cortados de su entorno cotidiano, los objetos que produce per­manecen atados con insistencia a su contexto original. Por lo tanto, ¿hay que juzgar en términos de ruptura? ¿Hay que zanjar para saber si una hamburguesa gigante de Oldenburg, una lata de sopa de Warhol o un fragmento de historieta de Lichtenstein pertenecen al mundo real o al del arte? Su pertenencia es más suspendida o alternante, equilibrio inestable que deja al espectador en una indecisión que hace que la producción del pop art aparezca como un inmenso collage entre las esferas de lo real y lo estético. En este sentido, dicho arte, por sus efectos de extrañeza, asume la doble herencia de la crítica dadaísta de la realidad y del enfoque surrea­lista de otra realidad.

El collage no es solamente una técnica o, más bien, su técnica revela un desafío especulativo: pega las categorías, de pensamiento y expresión, las ensambla, las mestiza para hacer jugar sus tensiones y afirmar la liber­tad del
sujeto, su libertad de no estar sometido al orden de lo real, a todo ordenamiento, composición o disposición en general, su libertad de elec­ción de no elegir. Confunde la antinomia entre lo serio y lo lúdico, lo real y su representación, el arte y la vida, lo verdadero y lo falso, la invención y la tradición. Plásticamente, rechaza la concepción clásica de la profun­didad y la jerarquía de los planos, uniéndose a la corriente crítica en pin­tura donde se inscriben Cézanne, Matisse, Pollocko Rothko. En un nivel más general, cuestiona el poder de verdad de la imagen, como anterior­mente el barroco, y combate el postulado de un sentido unitario, que en­globe todos los componentes de la obra, los que conservan su integridad y su fuerza propia, ya que la obra vale por su ensamblado.

El collage tiene que ver con un pensamiento de la proximidad que adoptó Walter Benjamin por lo que respecta a su filosofía de la historia, que, para él, pertenecería tanto al espacio como al tiempo, en la medida en que es el espacio el que permite releerla al haber conservado sus hue­llas. Así, puede hacer que se entrechoquen períodos históricos diferentes a fin de percibir sus verdades. Noción de proximidad que también emplea Paul Virilio cuando analiza la evolución de las técnicas de transporte hasta el período actual, que autoriza la proximidad absoluta: la telepresencia. La extraterritorialidad induce el acercamiento de las territorialidades.

6 comentarios:

Iñaki dijo...

Paso y te dejo el chivo...

http://elgranpoderdequeso.blogspot.com/

Saludos...

Marcelo Díaz dijo...

Ya está en la barra, monsieur

natalia dijo...

a Malena Julieta su maestra de taller literario le enseño hacer un monstruo con pedazos de revistas, después vos me explicaste en el museo como mezclar historia con teatro, yo intento generar lenguaje entre músicos, bolseras, estibadores, y actores. collages que se tocan.

Anónimo dijo...

Queremos fotos del copetín literario! Sí, señor!!

Los chicos interesantes y las chicas bonitas.

Marcelo Díaz dijo...

Las fotos del copetín son el especial de Fin de Año, paciencia!!

A-nònima dijo...

tengo muchas cajitas de fòsforos con palabras recortadas de revistas, cuando me canso de mì o me aburro de escribir siempre con las mismas palabras, abro todas las cajitas, desparramo y con boligoma armo en un papel o en bolsitas trasparentes poemitas collage.
es de lindo!