miércoles, 3 de diciembre de 2008

LLUVIA & POLÍTICA

No se qué recorrido hice por mi biblioteca, no recuerdo qué buscaba ni cómo salté de un libro a otro, pero fui a parar a Brodsky, y a esta cita, pertinente para cerrar el ciclo del concurso, del que en unos días daré los ganadores:

De ahora en adelante,
y como siempre después de una vida sucede,

comienza la eternidad.

El problema no es reconstruir el recorrido, al que íntimamente le agradezco por el reencuentro, el problema es qué poema subir. Tengo en vista seis o siete. Hago una selección rápida y me quedo con DESPUÉS DE NOSOTROS; por nada en especial, porque la referencia a la famosa frase de Luis XV: después de mí, el diluvio, se cruza en mi cabeza con una de Jello Biafra: bien mirada, hasta la lluvia es política.

DESPUÉS DE NOSOTROS

Después de nosotros por supuesto que no viene la inundación,

ni la sequía tampoco. Con toda probabilidad, el clima
del Reino de la Justicia, con sus cuatro estaciones, será

templado para que el colérico, el melancólico,

el sanguíneo y el flemático puedan gobernar por turnos

tres meses cada uno. Desde el punto de vista de una enciclopedia

eso es mucho. Aunque, sin duda, los caprichos

de la presión atmosférica o los de la temperatura

podrían confundir a un reformista. Sin embargo, el dios del comercio

sólo se revela con una subida en la demanda de tweeds,
paraguas ingleses, abrigos de estambre. Sus más temidos enemigos

son los calcetines y los pantalones remendados.

Parecería que la lluvia que se ve por la ventana

aboga precisamente por este enfoque claramente

frugal del paisaje; en general, de toda la creación.

Pero la Constitución no menciona la lluvia.

No hay una sola referencia en la Constitución

a los barómetros o, en ese sentido, a nadie

que, encaramado en un taburete, con una madeja de hilo en la mano,

como un robusto Alcibiades, pase la noche estudiando

detenidamente las páginas sobadas de una revista de moda

en la antesala de la Edad de Oro.


Joseph Brodsky (1940 - 1996)

2 comentarios:

Omar dijo...

Jello Biafra dejó la música y ahora hace recitales de poesía. Grabó un poema largo que se llama Lluvia, justo ¿no?

Marcelo Díaz dijo...

Buen dato, Omar, acabo de ver a Jello en You Tube haciendo una lectura. Además es bueno comprobar que no sólo uno engordó y perdió pelo, a los jóvenes cantantes punk también les pasa!