miércoles, 18 de febrero de 2009

DEMASIADO EGO


Este domingo en el suplemento Cultura de Perfil, la blonda Sonia Budassi le hizo las 10 preguntas de rigor al poeta de color Marcelo Díaz (en la foto con una actitud que envidiaría el mismísimo Hugo Moyano), quien respondió con garbo y donaire. Acá el texto:

LAS 10 PREGUNTAS / Sonia Budassi
Díaz: negociar las circunstancias
Marcelo Díaz ha publicado los libros de poemas "Berreta", "Diesel 6002" y "Laspada". En esta sección habla de las "Aventuras de Hijitus", su primera lectura, y dice que el escritor colombiano Fernando Vallejo -"alguien capaz de recoger el premio y dar un discurso agudo, refinado e impresentable"- debería ganar el Nobel.

Marcelo Díaz nació en Bahía Blanca en 1965 y estudió Letras en la Universidad Nacional del Sur. Publicó los poemarios Berreta (Libros de Tierra Firme, 1998), Diesel 6002 (Vox, 2001) y Laspada (El Calamar, 2004). Actualmente coordina el proyecto de teatro documental Archivo White, con la dirección teatral de Vivi Tellas. También tiene un blog (accionliteraria.blogspot.com)

—¿Cuál es el primer libro que recuerda haber leído?
—No fue un libro, sino un número de Aventuras de Hijitus. Yo no tenía más de cuatro años y no hacía mucho que había empezado a leer. Recuerdo que leía letra por letra, por lo que cada viñeta me llevaba un tiempo considerable y bastante esfuerzo. Tengo la sensación de haber estado semanas con esa revista. Cuando la terminé, la alegría fue inmensa, como si hubiera escalado el Everest.
—¿Cuál es su autor favorito vivo?
—Un triunvirato: Leónidas Lamborghini, Mario Bellatin, Alberto Laiseca.
—¿Qué libro se llevaría a una isla desierta?
—Ninguno. Después de la cuarta lectura y sin otro texto con que alternar, acabaría odiándolo. Prefiero llevar cantidad de cuadernos y biromes, y hacerme el Pierre Ménard: intentar escribir distintos libros ya escritos y formar mi propia biblioteca básica universal.


—¿Cuál es el último libro que leyó o que está leyendo en este momento?
—En los últimos meses leí el tomo VI de De la misma llama, de Darío Cantón, Distraídos venceremos, de Paulo Leminski y El retorno de lo real, de Hal Foster. Ahora estoy leyendo Mestizajes. De Arcimboldo a zombi, de Francois Laplantine y Alexis Nouss, que como es un diccionario te permite entrar por cualquier palabra e ir armando recorridos distintos cada vez.
—¿Qué libro reciente no pudo terminar de leer?
Ébano, de Ryszard Kapuscinski. No por falta de interés, sino porque se fueron cruzando otras lecturas y terminé perdiéndolo de vista. Supongo que en algún momento muy cercano lo retomaré, los libros de Kapuscinski han pasado a la categoría TAF (Textos Altamente Frecuentados) en mi biblioteca.
—¿Qué libro quisiera releer pronto?
Poema sucio, de Ferreira Gullar. Y hace ya un tiempo que planeo releer El discurso vacío, de Mario Levrero.
—¿Cuándo escribe?
—Cuando puedo, pero prefiero hacerlo por la mañana, temprano. Pero negocio con las circunstancias y lo hago en los momentos que se muestran propicios.
—¿Quién debería ser el próximo Nobel?
—¿Algún escritor palestino? Como eso no va a suceder jamás, diría Fogwill o Fernando Vallejo, alguien capaz de recoger el premio y dar un discurso agudo, refinado, e impresentable.
—¿Cuáles son sus rituales o supersticiones a la hora de escribir?
—Mucho mate (termos y termos) y música. La música varía según en qué fase del proceso de escritura me encuentre: si estoy comenzando a escribir, momento en el que produzco mucho, necesito un fondo, algo que no me distraiga. Cuando corrijo, elijo cuidadosamente qué escuchar. Los primeros discos de Patti Smith, Horses por ejemplo, favorecen fraseos extensos. The Clash, oraciones cortas. Tiger Lillies es ideal para procesos de collage, copiar y pegar, y cut up. Ahora alterno entre Beirut, Gogol Bordello y The Peronists, aunque todavía no calibré el efecto que me producen. Si necesito algo de concentración opto por 4'33", de John Cage, en modo repeat. Pero silencio, nunca.
—¿Cuál es su comienzo favorito de la literatura universal?
—Qué problema. Uno podría ser el comienzo de Tabaquería, de Alvaro de Campos-Fernando Pessoa: No soy nada./ Nunca seré nada./ No puedo querer ser nada./ Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo. Pero según el día podrían ser los dos primeros versos de Zona, de Guillaume Apollinaire: Finalmente estás cansado de este mundo antiguo// pastora, oh Torre Eiffel, el rebaño de los puentes bala esta mañana. Aunque también le pondría unas fichas a Guilhem de Peitieu: Haré un poema sobre la pura nada.

14 comentarios:

ana porrúa dijo...

Muy buena entrevista. Lo d ela música me dejó pensando. Yo a veces no puedo escuchar nada de nada, pero suelo hacer mis usos también. Ahora que escribo el libro de ensayos no acierto con qué poner. Si pongo la Callas, todo se pone tan alto (incluso la sensibilidad) que me distrae, me lleva a otro lado. A la vez, este sería el momento de escuchar música clásica para mi también, pero no puedo congeniar escritura y melodía. Tal vez porque estoy buscando mi tono, tal vez encontrándolo. Abrazo y felicitaciones.

chicaenminifalda dijo...

muy bueno! congrats!

Sonia dijo...

Oh, recién la veo; salió bastante más corta la intro. Había encontrado una reseña muy linda sobre Diesel y la había citado. ¡maldición con los diseñadores y su mandato!
En fin, buenísimas respuestas.
Un beso grande!

Gabys* dijo...

Muy buena! Felicitacioones
Me encantó la foto de mario baraku, jajjaa

andres alberto dijo...

bien ahí, que no lo había podido ver. y bien ahí esas respuestas.

Reynaldo Castro dijo...

Muy buena la entrevista. ¿Para cuándo la continuación de esa historia de lector que incluya Kiling, Goldrake y otros personajes de tiras prohibidas?

Anónimo dijo...

Vamos el poeta local de color! (o poeta de color local? en fin)
Abrazo
Fran

Matías dijo...

yo compré el diario porque no lo encontré en Internet. que canutos los de Perfil. Muy buena la entrevista linkeada. Lo del Nobel al palestino estaría muy bien.

Eva dijo...

Grande Marcelo!
buenísimo perfil de bibliófilo y melómano, y con esa foto hacés que Cucurto y Casas parezcan Blancanieves y Caperucita Roja (respectivamente)
Besos

Rauko dijo...

Aiii, por dios, sabes lo que fue para mi entrar y ver a primera vista una foto tuya??? Es un gran impacto emocional eso, no cualquiera...Casi quiebro a llorar...Me emocione...

JAJAJ

Bien Cheloo, asi me gusta, q le hagan entrevistas...Se tendrian q empezar a valorar mas a los grandes artistas bahienses...
De a poco yo creo q iran siendo mas conocidos...

Un abrazo Chelo!

Iñaki

Marcelo Díaz dijo...

Ana, por ahí no la pegaste con la música. Yo no escucharía Callas, eso seguro. Para ensayo... si estás en plan clásico, yo iría por el lado del minimalismo, algo que repita y varíe, repita y varíe. Favorece la concentración.
Sonia, salió buenísima, y ya sabemos que para los diseñadores el texto siempre es demasiado.
Reynaldo, un abrazo grande. Por ahora alejado de los héroes clase B. Pero nunca se sabe.
Fran: el color local es el beige, ¿no viste que edificio que se les cruza lo pintan de beige? Yo soy negro, nada que ver con el color local!!!

Natalia Molina dijo...

Buenísima la entrevista y los comentarios posteriores.
jajaja es cierto, bahía blanca está pintada prácticamente toda de beige.
salud! saludos!

angélica freitas dijo...

muy buena entrevista.
me alegró mucho ver que a vos te gusta el poema sucio.
un abrazo!

Marcelo Díaz dijo...

El poema sucio es muy muy bueno. Lo leí hace bastante, y ahora que salió una nueva edición, nueva traducción, vuelvo a él. En general, todo lo que he leído de Ferreira Gular me gusta mucho.